martes, abril 21

La Planificacion Educativa y sus Etapas

LA PLANIFICACIÓN EDUCATIVA Y SUS ETAPAS

La Planificación Educativa y su Evolución Histórica.

La planificación educativa es un medio que nos permite determinar y precisar con mayor claridad objetivos específicos, las diversas opciones para conseguirlos y los posibles contratiempos, así como su resolución; este proceso es continuo y no se refiere solo al rumbo que se debe tomar, sino también a la mejor manera de como llegar o lograr los objetivos propuestos.


El autor Ander Egg hace una revisión de cómo ha sido la planificación en los últimos cuarenta años a nivel latinoamericano y establece como fecha de inicio el año 1.958. En estos años se tiene en cuenta el “Planeamiento Integral de la Educación (UNESCO- OEA) análisis de las relaciones entre la educación y el desarrollo social y económico”, concibiéndose la planificación educativa para esta época como “un proceso continuo y sistemático en el cual se aplican y coordinan los métodos de investigación social, principios y técnicas de la educación, de la economía a fin de garantizar una educación adecuada a la población, con metas y en etapas bien determinadas. Definición que se tomó como base de las políticas públicas para racionalizar la acción educativa”

Para la década de los setenta se estableció en América Latina entre los países Venezuela un servicio de planeamiento educativo, dicho organismos se preocupaban más en las intenciones y en la retórica de las reuniones internacionales, pero tremendamente pobre en las realizaciones concretas, teniendo considerando el planeamiento educativo como uno de los medios más eficaces para contribuir al logro del crecimiento económico y del desarrollo social y cultural, estableciendo en el ámbito de la educación objetivos y metas congruentes con los propósitos del desarrollo nacional.

Durante esta década del 70 el planeamiento educativo entra en una situación en la que los economistas dan la teoría y la práctica de la planificación, se le da un enfoque economicista, lo que trae como consecuencia que se necesite capacitar a las personas adecuadas en su formación de manera de prepararlos en el gran instrumento diseñado por los especialistas para el desarrollo del país.

En la actualidad no se plantea la necesidad de elaborar planes generales de educación, sino de aplicar los criterios de la planificación al proceso de enseñanza-aprendizaje en el nivel operativo en donde actúan los mismos docentes o institución educativa. Estas actividades de programación se centran en la labor de elaborar el proyecto curricular y la programación de aula. También existen tareas de programación a nivel de estado, necesarias para articular el funcionamiento del sistema educativo en su conjunto.

Entre las funciones actuales mas relevantes de la planificación educativa se tienen:

Programar las actividades del establecimiento o institución educativa

Elaborar el proyecto educativo del centro

Elaborar el proyecto curricular al nivel de la institución educativa

Diseñar las programaciones de aula y participar en el proyecto curricular de la institución educativa.

La Planificación

La necesidad de la planificación radica en que esta es la fundamental herramienta con la que los docentes organizan su práctica educativa. En la planificación el docente escoge /establece los propósitos, pauta los contenidos, dicta las estrategias de enseñanza-aprendizaje, escoge los medios y la maneras de evaluación.

Dado que en el proceso de enseñanza aprendizaje lleva inmersa una carga de inmediatez y de lo imprevisto, la planificación permite por un lado, reducir el nivel de incertidumbre y, por otro, anticipar lo que sucederá en el desarrollo de la clase, otorgando rigurosidad y coherencia a la tarea pedagógica en el marco de un programa.

Por medio de la Planificación Educativa se analiza racional y sistemáticamente el desarrollo educativo, con el objetivo de buscar los mecanismos que lo hagan más eficiente y responda mejor a las necesidades sociales. La planeación educativa es un medio que nos permite determinar y precisar con mayor claridad objetivos específicos, las diversas opciones para conseguirlos y los posibles contratiempos, así como su resolución; este proceso es continuo y no se refiere solo al rumbo que se debe tomar, sino también a la mejor manera de como llegar o lograr los objetivos propuestos. En definitiva la planificación educativa es un análisis que contempla las intensiones, las previsiones y las expectativas de la acción pedagógica.

Etapas de Planificación Educativa.

Cuando un docente diseña una clase necesita reflexionar y tomar decisiones sobre aspectos que le permitan estructurar y organizar su propuesta: fundamentos, objetivos, contendidos, materiales, metodología, evaluación y bibliografía.

La planificación, técnicamente conceptualizada, y en líneas generales, debe cumplir con las siguientes acciones básicas, en función del desarrollo del hombre y de la comunidad.

- Conocimiento sistemático de la realidad;

- Planteamiento de problemas de elección y toma de decisiones;

- Determinación de objetivos y de las restricciones que ellos presentan;

- Cuantificación de las metas de desarrollo;

- Concurrencia entre las políticas, los objetivos, las metas, los recursos, los instrumentos, apuntándolos en el tiempo;

- Coordinación institucional;

- Señalamiento de plazos, diagnóstico, pronóstico, previsión, proyección, optimización del empleo de los recursos;

- Aplicación de métodos;

- Evaluación;

- Rediseño.

Sin embargo, de manera específica el autor Ander Egg, en su publicación “La Planificación Educativa”, establece de forma puntual las etapas que los docentes han de tener en cuenta para lograr los objetivos planteados.

a) La Fundamentación:

Justifica la selección de contenidos y objetivos y explica brevemente el sentido de lo que se hará. En ella se definen claramente los alcances del curso, se delimitan los contenidos y su nivel de profundidad y se explicita la posible articulación con otros cursos.

b) Los Objetivos:

Explicitan la intencionalidad de las acciones que se proponen; las guían, las orientan y expresan los logros que se pretenden. Son las aspiraciones concretas y puntuales de la tarea cotidiana del docente.

En su hacer diario el profesor propone situaciones de enseñanza que el estudiante deberá resolver con los contenidos que se han desarrollado. El objetivo de una clase indica claramente el problema que se quiere plantear al alumno.

Hay diferentes formas de enunciar los objetivos y diferentes niveles de generalidad de los mismos. Para ello es conveniente expresar con claridad los aprendizajes que se pretende alcanzar, dar cuenta de el/los temas que se van a estudiar y de las competencias que debe desarrollar el alumno, utilizar verbos en infinitivo en su elaboración, que designen las acciones esperadas, diferenciar los objetivos orientados hacia el alumno de los objetivos que el docente platea para su clase.

Por ejemplo, se pueden formular objetivos de dos maneras:

1) Que el alumno sea capaz de:

-Integrar los conocimientos desarrollados en el curso para la resolución de problemas planteados

-Reconocer las características de un preparado

-Describir la morfología de un hueso

-Profundizar en la importancia de un tema en el marco de la asignatura

2) Objetivos de clase:

-Profundizar en la importancia de un tema en el marco de la asignatura

-Promover el trabajo en equipo a partir del uso de estrategias de trabajo grupal

-Proporcionar materiales para la indagación sobre el tema desde distintas fuentes de información.

Durante una clase, siempre se persiguen y logran objetivos, aunque no se los haya formulado. Lo importante de su explicitación es dar coherencia y seriedad a la propuesta y su puesta en práctica.

Lo central de un objetivo es que dé claridad sobre lo que se hará como también lo que será posible de resolver con el desarrollo de la práctica.

c) Los Contenidos:

Son un conjunto de saberes, un recorte arbitrario de conocimientos de un campo disciplinar, que se considera esencial para la formación del alumno.

Los contenidos se seleccionan en función de la propuesta formativa en la que se insertan, ya que la misma orienta su desarrollo y articulación con otros contenidos (de cursos correlativos y posteriores, por ejemplo).

La organización y distribución de contenidos en el tiempo debería tener en cuenta el peso de los mismos, su importancia y prioridad en el aprendizaje del alumno.

En el nivel universitario lo más frecuente es que los contenidos se organicen por disciplinas, y se ordenen priorizando las articulaciones y la lógica interna de los conocimientos de un campo específico.

Existen varias formas posibles de organizar y secuenciar los contenidos en el marco de un programa: en unidades didácticas, por temas, en ejes temáticos más generales o alrededor de problemas, entre otros.

Es importante recordar que los contenidos de la enseñanza representan una selección intencionada que se hace a la luz de un proceso de formación que se desea para el alumno. Su adecuada presentación requiere organizarlos, distribuirlos y secuenciarlos en función de los objetivos planteados y del tiempo disponible.

d) Los materiales:

Como materiales o recursos didácticos se entiende la selección de textos para los estudiantes, la elaboración de fichas o guías de trabajo, la presentación de diapositivas o filminas con esquemas, dibujos o explicaciones, el uso de preparados y material fresco, la formulación de problemas o casos clínicos, etc.

Todos ellos sirven como apoyo o soporte intelectual de lo que enseña el docente y proporcionan información para la enseñanza de la disciplina.

d) La Metodología:

Es el momento de la planificación en el que el docente piensa cómo enseñar los contenidos que se propuso, en función de los logros formativos que busca.

Al pensar la resolución metodológica de una propuesta, se intenta dar respuesta a preguntas como: ¿cuál es la forma más adecuada para desarrollar un tema?, ¿cuál es la estrategia para movilizar y motivar a los estudiantes, a fin de que puedan aprender mejor?

En una clase se tienen en cuenta diferentes etapas:

1.- Presentación del tema y de la forma de trabajo,

2.- Desarrollo de tareas por parte de los alumnos y del docente,

3.- Sistematización de información y elaboración de conclusiones

4.- Resumen de información que permita analizar el desarrollo de la clase y, con posterioridad, introducir ajustes si fuese necesario.

En la resolución metodológica de una clase se ponen en juego dimensiones relacionadas con el tipo de conocimiento, con los estilos del docente y con las diferentes formas de aprender y tipos de aprendizaje de los alumnos.

Entre las estrategias más frecuentes podemos mencionar la clase magistral, el uso de técnicas grupales, talleres, seminarios, trabajos prácticos, aula laboratorio, entre otros.

e) La Evaluación:

Para pensar la evaluación es propicio preguntarse ¿qué entendemos por evaluación?, ¿por qué es importante evaluar?, ¿qué aspectos evaluar y qué hay que tener en cuenta?, ¿qué tipos de evaluación podemos proponer? Estas, entre otras, son algunas cuestiones sobre las deberían reflexionar los docentes.

La evaluación educativa es una herramienta generadora de información útil respecto de la calidad de la propuesta de enseñanza y del proceso formativo que se busca desarrollar en los alumnos. Es decir que da cuenta de los logros y dificultades de la práctica educativa para analizarla, comprenderla, y mejorarla.

La evaluación implica, en un primer término, el describir y recoger datos a través de diversos procedimientos; segundo, comprender y explicar su objeto; tercero, valorar y emitir un juicio de valor, y por último ayudar a la toma de decisiones.

La evaluación no puede ser acotada ni a un sistema de acreditación, ni a un sistema de calificación, ya que es un proceso amplio, complejo y profundo.

Es frecuente que se confunda evaluación con acreditación. Esta última, debe ser entendida como un proceso paralelo y estrechamente unido a la evaluación, que procura dar fe, a través de evidencias, el aprendizaje de los estudiantes.

Es común que la etapa de evaluación sea identificada con la medición o cuantificación de los aprendizajes. Esto resulta problemático porque el comportamiento humano es difícil de cuantificar; por ello se hace necesario definir criterios de estandarización. Ejemplo de esto es la utilización de calificaciones numéricas, lo que significa poner en un código arbitrario y establecido las evaluaciones realizadas.

La evaluación es entonces una acción que se ejerce diariamente y consiste en la emisión de un juicio de valor según parámetros de verdad considerados correctos. No es neutral, sino que supone una lectura orientada. Es decir que el docente evalúa desde un marco conceptual propio, que sustenta una concepción de evaluación determinada.

En la evaluación se tiene en cuenta lo siguiente:

Qué queremos evaluar y para qué. En este punto se guarda estrecha relación con los objetivos propuestos, como también la dimensión axiológica.

Cómo vamos a evaluar. Alude a los instrumentos más adecuados para obtener la información que se está buscando.

En qué momento evaluar. Aquí es importante articular con los contenidos planteados y la metodología propuesta.

A quién se evalúa. Ser conciente del aspecto que se quiere evaluar (propuesta, aprendizaje de los estudiantes, materiales utilizados, etc.)

Cuando se piensa la evaluación es muy importante no perder de vista la coherencia interna de la propuesta pedagógica, ya que la información proporcionada permite tomar decisiones encaminadas a la mejora de la misma. Los objetivos, los contenidos, la metodología y la evaluación constituyen una totalidad con sentido, orientada hacia la formación de los estudiantes.

Según sea el objeto a evaluar, se emplean diferentes instrumentos: observaciones, registros, entrevistas, encuestas, memorias de clase, son apropiados para evaluar las propuestas pedagógicas; mientras que, pruebas escritas, trabajos, preguntas orales, resolución de problemas, son frecuentes para evaluar a los estudiantes.

e) La bibliografía:

Son los textos, libros, guías, informes, monografías, etcétera, que dan apoyo teórico tanto a la planificación, como al desarrollo de la propuesta.

Es importante que se defina qué textos/libros son considerados básicos, y cuáles son considerados complementarios. Esta información debe estar al alcance de los estudiantes.

Los planificadores deben ser visionarios y estrategas, con agudeza social y política, capaces de prever lo que esta por venir y puedan definir las mejores estrategias a seguir.

La planificación educativa es un análisis que contempla las intensiones, las previsiones y las expectativas de la acción pedagógica. Se lleva a cabo en la fase preactiva de la enseñanza.

Durante la fase preactiva, los que enseñan deben planificar su actividad y preparar los instrumentos que van a necesitar para llevarla a cabo. Lógicamente, esta fase es previa a otras y la calidad de éstas va a depender de aquella. Aunque esta fase siempre está presente en la enseñanza, en realidad, ella está más o menos elaborada con relación a las directrices de enseñanza y a la participación en la responsabilidad de preparar los cursos.


BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

Ander Egg, E. (s/f): LA PLANIFICACIÓN EDUCATIVA. Editorial Magisterio del Río de La Plata.

Pagina Web de la Universidad Nacional de la Plata. Facultad de Ciencias Veterinarias. Área Pedagógica. FICHA DE CIRCULACIÓN INTERNA PARA LOS DOCENTES DE LA FACULTAD. http://www.fcv.unlp.edu.ar/. Fecha de revisión: 02 de mayo de 2.008

Pagina Web de la Organización de los Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura. INFORME OEI-MINISTERIO 1994 http://www.oei.es/quipu/ecuador/. Fecha de revisión: 02 de mayo de 2.008.

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